Se trata de una herramienta de toma de decisiones para cumplir los objetivos nacionales en el marco del actual Paquete de Energía y Cambio Climático de la Unión Europea. La puesta en marcha de estas actuaciones podría suponer la creación de unos 45.000 empleos al año y una inversión público-privada de cerca de 27.000 millones de euros, según las primeras estimaciones. Estas medidas están dirigidas a la reducción de emisiones en seis sectores: residencial, transporte, agrícola y ganadero, residuos, gases fluorados e industria no sujeta al sistema de comercio de derechos de emisión.