Naciones Unidas celebra una cumbre especial para volver a colocar la lucha contra el cambio climático sobre los carriles, presionada por la opinión pública y por las nuevas evidencias científicas. La retórica habitual de los líderes mundiales sobre las consecuencias de la inacción ha venido acompañada esta vez de iniciativas específicas para reducir los gases de efecto invernadero y financiar proyectos verdes. Compromisos que ahora deberían plasmarse jurídicamente en un Tratado que se espera adoptar en París en 2015.